<350 es un nuevo movimiento que se ha puesto en marcha en Suecia para combatir el cambio climático. El nombre nace por la advertencia que realizó hace ya 20 años el Dr. James Hansen del Instituto Goddard de la NASA cuando afirmó que la concentración de CO2 en la atmósfera era de 350 partes por millón, una cifra preocupante. Hoy esta cantidad ha aumentado hasta 385 partes por millón, y esto después de que la ONU acordara hace ya 16 años que era necesario estabilizar la emisión de gases de efecto invernadero. La mayoría de científicos (aún hay algunos escépticos) empiezan a estar realmente preocupados, porque aunque hasta hace poco consideraban que la frontera hacia el cambio climático "peligroso" estaba en las 450 partes por millón, ahora creen que por encima de 350 ya puede resultar francamente preocupante.
La fundación sueca Tällberg , que lidera el movimiento <350, celebrará un foro desde el 26 al 29 de junio en la localidad del mismo nombre bajo un curioso planteamiento vital: “¿Cómo demonios podemos vivir juntos?”. Eso digo yo. Desde luego, tiene mérito… aunque no sólo por el cambio climático.
“¿Cómo demonios podemos vivir juntos?”
Entrevista a Jorge Blass, mago y presentador de TV
“La magia te hace soñar y una vez que lo pruebas, no lo puedes dejar. Es totalmente adictivo.”
Jorge Blass es joven y alegre. Su sonrisa delata que es feliz haciendo magia. En España hay únicamente un centenar de ilusionistas profesionales y él es uno de los más destacados, la prueba de que es posible vivir de un sueño.
Fue alumno de Juan Tamariz a los doce años y cuando estaba en medio de la carrera de Psicología se dio cuenta de que quería dedicar su vida a la magia y dejó los estudios. Le salió bien la jugada: hoy posee prestigiosos premios como el Frakson al mejor mago del año en España y Varita Mágica de Oro de Montecarlo, copresenta “Nada x aquí” en Cuatro y viaja por todo el mundo deleitando al público con sus actuaciones… Hoy nos cuenta su experiencia para animar a futuros magos a que luchen por aquello que les gusta.
Jorge, ¿qué tiene la magia que te gusta tanto?
Es una cosa primero vocacional, pero sobre todo lo que produces en la gente es muy bonito. Es un efecto ilusionante, hipnótico que le gusta al que lo ve, pero más al que lo hace. No sólo porque me guste el espectáculo, sino porque la magia te hace soñar de un momento a otro y una vez que lo pruebas no lo puedes dejar. Por eso es una afición para muchísima gente. Es totalmente adictivo.
¿Qué pasos hay que dar para que esa pasión se convierta en una profesión? Tú acudiste a la Escuela de Magia de Ana Tamariz, probablemente la más destacada en el panorama nacional, con tan sólo doce años. ¿Qué aprendiste allí?
Hacen un curso de iniciación a la magia para que conozcas las distintas ramas: el mentalismo, la cartomagia, la micromagia… y profundizar más adelante. Yo lo que hice en su día fueron cinco semanas de curso y en ese tiempo, tienes una visión de lo que es la magia desde dentro. Con doce, trece años no podía dejar de ensayar, coleccionaba todos los libros de magia, todas las cosas de magia que había y empecé a aprender y aprender y no podía dejarlo. Ahora tengo 27 años y sigo igual.
Con la escuela de magia pasa una cosa curiosa: que te encuentras a un abogado, a un estudiante, a un ama de casa… gente variopinta, que no tiene nada que ver, pero que durante una hora, dos horas disfrutan de la misma pasión.
Discípulo de Juan Tamariz, pasados los años ahora trabajas codo a codo con él y eres profesor en su escuela dirigida por Ana, la hija del maestro. ¿Con todos tus compromisos aún consigues encontrar un hueco para dar clases?
Voy poco, porque tengo poco tiempo. Pero cuando puedo, me escapo y doy una clase.
¿Qué enseñas a tus alumnos?
Distintas cosas. Lo que más me gusta es la manipulación, es una de las especialidades más puras de la magia: hacer aparecer y desaparecer cosas, pero sin cajas o aparatos, con las manos. Pero también me gustan muchas ramas de la magia. Yo creo que el mago debe tocar distintas especialidades y luego ya profundizar en una. Mi especialización es la manipulación y la magia de escena: en un teatro, con otros elementos, con animales…
¿Y te preguntan muchas veces “Jorge, cómo has conseguido eso, por favor cuéntamelo”?
Muchas veces sí, claro. Pero ahí los magos tenemos un pacto que no podemos saltarnos, que es no contar. No tanto por nosotros, sino por la gente, porque en realidad no lo quiere saber. Parece que sí, pero no.
Así que la única forma de saberlo es apuntándose a un curso de magia, ¿no? Aunque el ilusionista también parece tener mucho de autodidacta…
Yo creo que sí. Ahora la información está por todas partes. Cuando yo empezaba, no existía internet y los libros eran más escasos. Ahora hay una editorial especializada sólo en libros de magia: librosdemagia.com, la Editorial Páginas. Publica libros de magia en español, que hasta ahora sólo había en inglés o en otros idiomas. El que quiera aprender, tiene una colección de libros enorme, tiene internet, donde puedes encontrar de todo. Lo que pasa es que ahora la información crea el caos. Es demasiada información, la gente se bloquea. Antes llegaba un libro y lo devorabas y aprendías todos los secretos. Y ahora tienes catorce mil y no lees ninguno.
¿Recomendarías algún libro en especial para no perderse en todo ese barullo de información?
Hay libros muy buenos. Por ejemplo esta editorial ha publicado unos libros del Padre Ciuró, que era un cura mago y fue uno de los maestros de Tamariz. Publicó una serie de libros fantásticos, inspiradores. En uno te enseña juegos para aprender poco a poco y hacer a tus amigos: “La Prestidigitación al alcance de todos”.
Has llegado a lo más alto, con varios premios nacionales e internacionales, llevas años trabajando en televisión… Pero también hay magos que trabajan con actuaciones en celebraciones sencillas, como cumpleaños, comuniones, fiestas de empresa… ¿Realmente es factible ganarse el pan con esta profesión o tú eres un privilegiado?
Yo sinceramente digo que hay muchos magos que se dedican sólo a la magia y les va muy bien. Lo que pasa es que a lo mejor no son populares o no salen en la tele, pero tienen millones de contratos y trabajan muy bien, igual o mejor que si se dedicaran a otras profesiones. Es más: yo creo que la magia, al no tener tantos magos, tiene más demanda profesional. Muchas veces ocurre en determinadas fechas que la gente quiere contratar magos y no hay, están todos ocupados. En Navidad, por ejemplo, cuando hay todas las convenciones de empresa. Claro, para vivir de la magia yo creo que a parte de tener pasión, tienes que tener cierta facilidad de comunicación para transmitir al público. La magia es una excelente afición, pero no para todo el mundo puede ser una profesión.
“Para vivir de la magia a parte de tener pasión, tienes que tener cierta facilidad de comunicación para transmitir al público.”
Haber estudiado unos años de Psicología supongo que te habrá sido bastante útil…
Sí, porque la magia es un setenta por ciento psicología, engañar a la percepción. Es hacerte ver algo que crees que has visto, pero que en realidad no lo has visto, has visto otra cosa. Yo cuando estudiaba Psicología, cada cosa que estudiaba era aplicable a la magia totalmente. Y es utilizada por los magos: conocer a tus espectadores, saber de un grupo de personas quién es el líder y saber cómo conducirles a tu terreno, desviar su atención, hacer que miren donde tú quieres o simplemente hacer que recuerden lo que tú quieras… Un poco lo que utilizan en publicidad o en política para engatusar a la gente, los magos lo utilizamos con buen fin, ¿eh? Es ilusionar, engañar entre comillas.
¿Cuánto puede ganar un ilusionista medio por una actuación en una fiesta sencilla?
Los magos ganan bastante dinero. Yo ahora estoy un poco desvinculado de eso, pero un mago puede ganar 2.000 euros al mes perfectamente. Y en una buena época, más. Seguro. Puedo decir a ciencia cierta, que los magos tienen mucha demanda. La realidad es que en determinadas épocas del año es imposible contratar a un mago, porque todos están ocupados. Hay muchos magos que no salen en la tele y que tienen un número de contratos al año que les permite mantenerse y vivir de esto como una profesión más.
¿Pero cómo se encuentra trabajo de mago?
Es una cuestión del boca a boca, de hacer un evento que quede muy bien y que alguien te vea y te quiera contratar para otra vez. Puedes hacer una página web, que es lo que más funciona ahora. Pero al final es el boca a boca. Cada vez hay más demanda. Las empresas son nuestro mecenas principal. Están siempre creando eventos, no sólo en Navidad.
La Fundación Abracadabra, de la que eres patrono y a la que ayudaste a nacer, acude a los hospitales de toda España a arrancarles una sonrisa a los niños enfermos. También va a las residencias de ancianos para hacerles pasar un buen rato. ¿Es ése el fin último de la magia? ¿Hacer felices a los demás?
Eso es una maravilla, es algo que te cambia completamente. Yo había hecho algo con alguna ONG y es lo más grande que hay. No es tanto lo que tú haces, es más lo que recibes: los niños que llevan dos meses en una habitación de hospital, verles sonreír, disfrutas como nadie. El poder generar eso en los niños es inmejorable.
Si quieres saber más sobre Jorge Blass, visita su blog.
Cuidado con La Caixa
Si creías que cuando te roban o pierdes tu tarjeta del banco basta con llamar al número ése que facilitan para anular tu tarjeta, estás muy equivocad@, como lo estaba yo…
Me quitaron mi cartera en un bar de Lavapiés, en Madrid. En cuanto me di cuenta, lo primero que hice, incluso antes de denunciarlo ante la Policía, fue llamar para anular las tarjetas del banco. Después ya fui a la comisaría a contar el resto y me quedé más tranquila. Ya no podía pasar nada más… o eso creía.
Desde luego, lo que no me esperaba, era que casi un mes después de robarme la cartera, alguien pudiera acercarse a una oficina de La Caixa, hacerse pasar por mí ante un empleado y sacar MI dinero de MI cuenta.
Reclamé. Tenían un resguardo con una firma imitando la mía. Por lo visto, al banco le basta con que presentes el DNI antes de sacar dinero.
La Caixa reconoció su error y aseguró que me devolvería el dinero. Aunque una de sus empleadas se atrevió a echarme en cara que no les hubiera avisado en su momento de que, además de la tarjeta, también me habían robado el DNI. ¿¿¿Perdón??? ¿Acaso dan algún teléfono los del banco para eso? ¿Acaso avisan de que es necesario? ¡Ellos se deberían haber fijado mejor en la persona que se presentó con mi carnet robado y en la firma que simulaba la mía antes de entregarle mis ahorros!
El caso es que finalmente me dieron la razón. Pero dos meses después de que admitieran su fallo, aún estoy esperando a que me devuelvan lo que es mío. A saber cuándo lo recupero…
LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA, Jean-Dominique Bauby y Julian Schnabel *****
Cuenta en primera persona la conmovedora historia real del ex redactor jefe de la revista ELLE, que sufre repentinamente una parada cardiovascular. Jean Dominique Bauby no se rinde a pesar de quedar completamente inmóvil, con su propio cuerpo como cárcel, postrado entre la cama y silla de ruedas de un hospital sin siquiera poder tragar ni mucho menos hablar. Su única puerta al mundo exterior es guiñando un ojo que no ha quedado afectado. Con su cerebro e inteligencia intactos, consigue no hundirse en la tristeza dejando volar su imaginación hacia lugares exóticos y paradisíacos. Su fortaleza de espíritu le hace seguir adelante y dictar el libro en el que describe sus impresiones y vivencias tras el accidente.
Un escrito que finalmente Julian Schnabel ha llevado a la gran pantalla sin llamar la atención del gran público, pero obteniendo unos muy merecidos premios al mejor director por La escafandra y la mariposa, entre ellos la Palma de Oro de Cannes. El largometraje también logra transmitir al espectador los sentimientos de Jean-Dominique. Te hace sentir con él sus frustraciones, te hace reír con él sus bromas irónicas cuando una enfermera desconsiderada le apaga la tele en el momento más emocionante de un partido de fútbol y te hace llorar con él por no poder abrazar a sus hijos.
Una lección de vida, sin pretender serlo. Deja una sensación de paz y felicidad comedida en el lector o espectador. Tanto la película como el libro (Ed. Seix Barral), del mismo título, son altamente recomendables. Ambos merecen cinco estrellas.
En ésta, mi mini comunidad
¿Qué tal se lleva con sus vecinos? ¿Se conocen siquiera? ¿Se llevan bien o tienen muchos enfrentamientos? La mayoría de las comunidades de propietarios son numerosas y apenas hay tiempo para convivir con los vecinos. Pero las pequeñas son otro mundo en el que los vecinos pueden llegar a convertirse en una segunda familia, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva.
Si está pensando en mudarse a un inmueble con pocos inquilinos, en este artículo sobre comunidades pequeñas publicado en Consumer encontrará los problemas típicos a los que seguramente deberá enfrentarse, con el dinero (o la falta de él) como gran protagonista.