Berlín, 20 años después

Posted by María on 14 Sep 2009 | Tagged as: Cultura, Viajar

¿Qué mejor momento para visitar Berlín ahora, cuando se cumplen veinte años desde la caída del muro? Berlín es una capital europea distinta a todas las demás, donde se respira su historia más reciente (que también es nuestra) y donde te fascinarán las mil caras que ofrecen sus rincones y habitantes. Una ciudad abierta al mundo, con un corazón que late a mil por hora, como si quisiera recuperar el tiempo perdido… Aquí tienes los sitios que marcan el antes y el después de la historia de Berlín:

  1. Puerta de Brandenburgo. Hasta hace tan sólo veinte años demarcaba justo la frontera de un mismo país. A su lado hay un monumento moderno a los judíos muertos en el holocausto. También está a tiro de piedra del Reichstag, el parlamento alemán. ¡Ojo! Allí siempre se crean unas colas inmensas para subir a la cúpula, pero ten en cuenta que abre hasta las diez de la noche, así que si te pasas ya de noche probablemente tengas que esperar menos.
  2. Potsdamerplatz. Ahora es una zona muy moderna (a diez minutos andando desde la Puerta de Brandenburgo), donde se celebra el festival de cine de Berlín, y con torres y edificios de cristal entre los que destaca el Sony Center y su cúpula. Es una zona tan moderna, porque hasta hace veinte años no se podía construir nada en ella y cuando por fin se pudo, tardaron: en la época de las dos Alemanias en este lugar existía una brecha de unos 50 metros de largo entre dos muros, con torres de vigilancia desde las que los soldados del este disparaban sin piedad a los que intentaban cruzar hacia la libertad.
  3. Checkpoint Charlie. Es el único sitio donde aún hoy se puede ver un antiguo puesto fronterizo, el que unía el Berlín del este con el sector estadounidense de la República Federal Alemana. Resulta impactante imaginar toda la tensión que se debía de vivir en aquel lugar. Justo al lado está el museo del muro, en el que -entre otras cosas- puedes ver cómo los alemanes del este se las ingeniaban para encontrar hasta el escondite más impensable para tratar de pasar la frontera.
  4. East- Side Gallery. Los berlineses han querido conservar varios trozos o tramos del muro de Berlín para evitar que el pasado caiga en el olvido y en memoria de aquellos que murieron intentando traspasarlo. El tramo más largo que se conserva es más o menos un kilómetro de largo, cubierto de graffitis que reflejan en parte la historia del muro (un coche Travant atravesándolo o el beso de Honecker y Breznev. Por cierto, tras el muro en verano se monta una playa de arena con chiringuito incluido a orillas de uno de los canales que atraviesan la ciudad.
  5. Gedächtniskirche (la iglesia del Kaiser Guillermo). La bombardearon al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los aliados conquistaron Berlín y la han dejado tal y como quedó, para el recuerdo (“Gedächtnis”), añadiéndole edificaciones modernas en los laterales, algo que para algunos resulta original y moderno y para otros es un simple pegote. La iglesia está en la zona comercial de la ciudad (el Ku’Damm), así que es el momento oportuno para ir de tiendas.
  6. Potsdam. A las afueras de Berlín, es el sitio donde se firmó el fin de la guerra y el acuerdo sobre la división de Alemania. Además de ver el sitio donde se firmó el Tratado de Potsdam, vale la pena alquilar una bici y darse una vuelta por el parque donde está ese lugar y el del Palacio de Sansoucci. Está a menos de una hora en la S-Bahn (red de trenes de cercanías), así que puedes dedicarle una escapadita.

Links de interés:
http://www.die-berliner-mauer.de/sp/index.html
http://www.berlin.de/english/index.html
http://www.berlin-tourist-information.de/
http://www.berlin-info.de/index.php?id=403
http://www.u-bahn-berlin.de/

¡Menudo jaleo en Alaior!

Posted by María on 16 Aug 2009 | Tagged as: Actualidad, Curiosidades, Naturaleza, Ocio y entretenimiento, Viajar

Este verano he acudido por primera vez a un jaleo, nombre que le dan los menorquines a una tradición en la que los protagonistas son los caballos y su fortaleza. Ha sido en Alaior, un pueblo en pleno centro de la isla balear, que celebraba sus fiestas estos días. Los animales entran de uno en uno  guiados por sus jinetes en la pequeña plaza del pueblo. Allí les esperan los lugareños y visitantes apelotonados, algunos en los laterales para observar con la seguridad que ofrece la distancia y los más experimentados y/u osados en medio de la plaza para retar a los caballos a ponerse a dos patas el mayor tiempo posible mientras los jinetes luchan por no caerse ni perder el control.


La verdad es que hay tanta gente que resulta un poco agobiante, pero una vez que uno consigue abstraerse y centrarse en los caballos, el espectáculo es bonito y bastante impresionante. Mi única pega: ¿Los caballos realmente disfrutan también? Dicen los menorquines que están entrenados y que no lo pasan mal. Yo vi a alguno nervioso, pero no sufriendo. Y supongo que para ellos también puede ser como un juego. Al menos ese día ellos son el centro de atención y además, antes de llegar el momento del jaleo, pasean por toda la localidad luciendo sus mejores galas durante la colcada.

Manjar de calabaza en El Calafate

Posted by María on 20 Jun 2009 | Tagged as: Gastronomía, Viajar

Pura Vida. Éste es el nombre del restaurante de comida típica de la zona de El Calafate (Patagonia, Argentina) que no se puede perder quien visite esta parte del mundo. Su especialidad no es la carne argentina, que se puede comer en mil sitios distintos en todo el país, sino otros platos más de estilo casero. El que yo aconsejo probar en un estofado de carne con zanahorias, maíz, queso… y calabaza. Es extraordinariamente sabroso y viene servido en la propia calabaza ahuecada de la que han sacado lo necesario para preparar el plato.

Calabaza rellena de estofado, plato de El Calafate (Argentina)

Calabaza rellena de estofado, plato de El Calafate (Argentina)

El restaurante Pura Vida se encuentra a la salida de El Calafate en dirección al Parque Nacional de los Glaciares (Avda. del Libertador Gral. San Martín, nº 1876).

Tucanes en Iguazú

Posted by María on 17 Jun 2009 | Tagged as: Naturaleza, Viajar

Los tucanes son una auténtica maravilla. En el Parque Nacional de las Catarátas de Iguazú tienen su hábitat natural, aunque no se dejan ver por los turistas que pasean por la selva acondicionada para visitantes. Sí se les puede ver en el Parque de las Aves de Brasil, junto a la entrada al Parque Nacional. Allí están en cautividad, pero en grandes jaulas donde los visitantes pueden acercarse a ellos tanto… que hasta le pueden pegar un picotazo a tu cámara para ver si es comestible… Hay tucanes de distintas especies, pero éste es el que más me ha gustado: el tucán toco.

Tucán toco en el Parque de las Aves, Iguazú

Tucán toco en el Parque de las Aves, Iguazú

Los tucanes (al menos los del Parque de las Aves) son tranquilos, curiosos, simpáticos y sociables. Puedes pasarte horas mirándolos y admirándolos.

La inmensidad de Argentina

Posted by María on 15 Jun 2009 | Tagged as: Naturaleza, Viajar

Hace poco he tenido la suerte de poder viajar a Argentina y conocer sus encantos. Una de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido la inmensidad de la naturaleza allí, la diferencia de proporciones en comparación con aquello a lo que estamos acostumbrados en Europa.

Para empezar, el Río de la Plata es prácticamente un mar, con 200km de ancho en la desembocadura al océano. En realidad, en España  más que “río” creo que lo llamaríamos “ría”, pero aún así sería una enoooorme ría. Luego está el Lago Argentino cerca de  Calafate en el Parque Nacional de los Glaciares, cerca del extremo sur del país. Es un lago gigantesco por el que se puede navegar horas y horas observando glaciares como el Perito Moreno, Spegazzini, Peineta, Upsala… Este último dicen que tiene una extensión de 5 veces la ciudad de Buenos Aires (que no es pequeñita precisamente) y las paredes de los glaciares pueden tener tranquilamente entre 100 y 200 metros de altura, como la Torre Picasso en Madrid … ¡casi nada!

Detalle del glaciar Perito Moreno Torre Picasso, Madrid- autor MPeinado

Y en el extremo opuesto del país, a 4 horas y media de avión aproximadamente de Calafate (las distancias también se las traen), están las maravillosas Catarátas de Iguazú: más de 200 saltos de agua, algunas catarátas con hasta 180 metros de altura y un caudal que llega a bajar a más de 100 kilómetros por hora. Desde luego un auténtico espectáculo de la naturaleza que me dejó con la boca abierta.

Parte de las Catarátas de Iguazú (lado argentino visto desde Brasil)

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