Estaba viendo un rato un programa de una supuesta vidente en una televisión local, que lee el futuro de las personas que llaman tan sólo con su fecha de nacimiento y tres cartas que ni siquiera le da tiempo a mirar. La susodicha no pasa de los 30 segundos para responder a las dudas de los que se gastan sus cuartos en llamar al 806 de Rosa.
Pero además de la tomadura de pelo que resultan ser ya de por sí los horóscopos, va la muy impresentable flor y no resuelve toda la pregunta de su interlocutora con la barata excusa de que “no tengo tiempo…así que llama al 806 y mi gabinete te contestará…”. Y pasa a la siguiente llamada. ¡Pero tendrá morro! Ya cobran bastante por las llamadas a Horóscopolandia, como para que encima no respondan a la preocupación de las personas que recurren a ellos.
Por cierto, una amiga de la carrera estuvo de prácticas en un periódico y una de sus funciones era escribir el horóscopo de cada día para cada signo del zodíaco… Naturalmente se inventaba lo que le venía a la cabeza inspirándose en las vivencias de sus amig@s. Y me consta que mi amiga no es el único caso. En fin, otra muestra más del timo de los horóscopos.